En el post de hoy os presento un “la
hucha Montessori” que sería una continuación a la caja de permanencia que ya os
había contado anteriormente y que está dentro del material de la pedagogía
Montessori que seguimos en casa.

Una seguidora del blog hace poco
me comentaba que este tipo de pedagogía era muy costosa económicamente y muy
poco accesible para familias convencionales. Hoy quiero desmontar este mito,
porque con material casero y DIY podemos fabricar un montón de cosas Montessori
como esta hucha.

Este material, nosotros lo hemos
fabricado con una caja de cartón a la que le hemos practicado una incisión rectangular
con un cutter. Para las fichas hemos utilizado tapones de botellas de agua.

Se puede ofrecer al
niño alrededor de los 15 meses de edad, pero puede variar en función del niño, lo ideal es observar el momento idóneo para presentárselo.

Presentación de la actividad

Como todas las actividades
Montessori va precedida de un pequeño ritual de presentación. Este, tiene por
objetivo que el niño comprenda el desarrollo, secuencia y finalidad de la
actividad.

  1. En una alfombra o tapiz de juego
    y se presentan las fichas, dejando  que
    el niño las descubra y las explore.
  2. A continuación, se coloca la caja
    al lado de las fichas y el adulto coge una ficha agarrándola bien del centro y
    la hace encajar por la ranura, pudiendo emitir al entrar la expresión ¡oh!
  3. Posteriormente, se coge la
    segunda ficha y se repite la operación unas cuantas veces más con movimientos
    suaves que permitan al niño seguir los movimientos.
  4. Una vez introducidas todas las
    fichas se pregunta al niño dónde están y se abre la caja.
  5. Seguidamente se sacan las fichas,
    se ponen en la alfombra y se deja al niño que explore la actividad.

En posteriores ocasiones el niño
puede elegir por su propia voluntad utilizar la hucha que estará accesible en
su estantería de juegos rotatorios y será él la que la utilice sin necesidad de
una nueva presentación por parte del adulto.

Control de error



El niño de manera fácil y rápida se
da cuenta de los errores y se autocorrije.

Objetivos de la actividad

Con este ejercicio el niño descubrirá
casi de manera inconsciente que se pueden encajar cosas redondas en una ranura
rectangular, este hecho se convertirá en descubrimiento sensorial que dejará
huella para su posterior desarrollo.

Esta actividad fomenta la motricidad
fina
ya que facilita el pequeño pueda coger con su mano las fichas de forma
precisa entre el pulgar y los dedos índice y corazón, ejerciendo la pinza
digital.

Asimismo refuerza su comprensión
de la permanencia del objeto.

Su atención y curiosidad se movilizan
para una tarea repetitiva y esto va a favorecer también la coordinación
ojo-mano.

Como una imagen vale más que mil
palabras os dejo a mi hija jugando con la hucha Montessori. Espero que os sea
útil y que si lo ponéis en práctica me contéis.

Si queréis adquirir la hucha Montessori original, lo podéis hacer desde AQUÍ.
No olvidéis que
podéis seguir más actividades como estas en nuestro Instagram Mamilatte y en Facebook.

¿Cónocíais este material Montessori?

¿Qué os parece el DIY? ¿Queréis que os enseñe más actividades como
esta?

8 respuestas a “La hucha Montessori.”

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