En el post de hoy os cuento mi
experiencia con nuestra Trona Flexa que ya había incluído en mi post “En busca de la trona perfecta.”
En nuestra elección valorábamos mucho
que fuera una trona evolutiva, ya que como sabéis seguimos la pedagogía Montessori
en casa y apostamos por la autonomía de los niños. Así pues, queríamos una
trona que creciera con Èlia y que le permitiera subirse a ella misma y utilizarla más
allá de los dos años.
No nos interesaban tronas con
bandeja, ya que consideramos que para disfrutar de la comida el niño debe
integrase en la mesa con la familia y preferíamos que una bandeja adicional no
supusiera una barrera para estar incluida en el momento social de comer.

Otro punto que debía cumplir es
que no fuera ni pesada ni ocupara espacio, y ya si era bonita pues mejor que
mejor.
En Flexa encontramos todos estos
requisitos, y es que encima repreciosa.
Foto Vía
Debéis saber que la trona Flexa  ha sido galardonada 2 veces, en el 2013 por el Red Dot design award y el 2015
por German design award.
El asiento de la trona Flexa Babyes ergonómico adaptándose a niños entre 0-5 años, además es de fácil desmontado
y se puede meter en el lavavajillas sin problema, aunque se limpia muy fácilmente
pasando una bayeta.
Su sistema de patas es
ajustable, esto es una diferencia importante con otras tronas del mercado, ya
que permite cambiar la altura y convertirla en una silla normal Junior que
puede utilizarse hasta aproximadamente los 10 años de edad.
El reposapiés es de altura
también ajustable adaptándose al crecimiento del niño, permitiéndole libertad a
la hora de subir y bajar, como os decía esto lo consideramos fundamental en el
camino a la independencia y la autoestima.
La barra de seguridad, se
suministra con un arnés de seguridad el cual que impide que el niño se ponga de
pie en la silla.
Cuenta con accesorios opcionales, como una
amplia y segura bandeja y un cojín para los primeros meses de bebé, nosotros
estos accesorios no los hemos utilizado.
Cojín de respaldo: el mencionado
cojín es un respaldo que se puede utilizar a partir de que el bebé se comienza
a incorporar a temprana edad, luego tendrá que ser retirado, porque el cojín lo
que busca es mantener al niño en posición erguida. Una vez el infante controla
su posición, ya no hará falta.
Estamos encantados con la trona Flexa, y nuestra peque también!!! Le encanta sentarse en ella para comer y
explorar la comida.
Además la marca persigue unos valores que nos encantan que son diseñar productos sostenibles de excelente calidad que puedan pasar de generación a generación y cuida todo hasta el último detalle.

Os animo a echar un vistazo a la
web de la marca dónde encontraréis mucha más información.
¿Qué os parece la Flexa?
¿La conocíais?

Una idea en “Trona Flexa: nuestra experiencia”

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