Hoy os enseño un indispensable
para el juego del bebé: el espejo. 

A mi hija le encanta, y poco a poco vemos
numerosos progresos en su desarrollo y autonomía tanto a nivel motriz como psicológico.

Èlia ya tenía un espejito en su
cesta de los tesoros, pero también tiene otro en su habitación al lado de su
mantita de actividades que hemos confeccionado a medida en Mamilatte Shop.
Según la pedagogía Montessori es
aconsejable adecuar la habitación de los pequeños para fomentar su libertad y
autonomía.
Respondiendo a dicha adaptación
Montessori propone la colocación de un espejo rectangular colocado en
horizontal y a ras del suelo y situado delante del tapiz de actividades.
Esté
debe ser un espejo de seguridad, que no se rompa y que este atornillado a la
pared para evitar caídas.
La finalidad del espejo es poder
verse y al mismo tiempo tener una visión global de la habitación.
El hecho de que el bebé pueda
observarse le permite ir construyendo su autoconcepto como persona
independiente de la madre e ir formando su esquema corporal, tomando
consciencia de sus manos, sus pies, su cabeza…y su yo como persona activa.

 El bebé se mira al espejo pero no se reconoce,
pero poco a poco la cara le resulta familiar y le hace mucha gracia ver a “ese
otro niño” delante suyo moviéndose, será mucho más adelante que se reconocerá,
hacia los 18 meses que es cuando formará su autoconcepto.


La colocación del espejo ya puede
realizarse en los primeros meses,
ya que en los bebés a partir de los 2-3 meses
estimulará al pequeño a levantar la cabeza cuando estén tumbados boca abajo, esto fortalecerá su tonicidad muscular y hará que poco a poco pueda
estar más tiempo con la cabeza levantada, mirando la habitación y explorando su
entorno.
El espejo favorece que el pequeño
sea activo
ya que a través de él puede observar la luz y el movimiento de sí
mismo, por lo que en los bebés más mayorcitos estimula el gateo y la
curiosidad.
A partir del año o año y medio ya
se puede colocar en vertical, para que se vea de cuerpo entero mientras se
viste, lo que le dotará también de autonomía en este terreno.

A la hora de elegir nuestro
espejo Montessori estuvimos mirando mucho, y es que en el mercado encontraréis
muchos espejitos de seguridad como estos de Ikea, pero el problema es que son de
un tamaño bastante pequeño y no sirven para el objetivo de Montessori. En el
caso de querer un espejo grande los precios se disparan. Así que después de
mucho rebuscar encontramos una lámina de espejo en Amazon que pegamos a una
puerta de oportunidades de Ikea que hace el efecto de marco, aunque la misma
idea se puede pegar sobre una tabla de madera finita de las que se encuentran
en las tiendas de bricolaje.
Aquí os dejo el tutorial de cómo hacer vuestro propio espejo de seguridad.
  1. Primero tomamos las medidas acordes a nuestro tapiz de actividades y nuestra tabla.

2. Por la parte de detrás de la lámina marcamos con regla y lápiz la parte que queremos recortar.
3. Procedemos a recortar con unas tijeras y colocamos con cuidado y muy despacio con ayuda de una gamuza de limpiar gafas para no rallarlo. Y voilà, ya tenemos nuestro espejo apañado para el bebé.
Es cierto que la lámina no es igual igual que un espejo normal y hace unas ligeras aguas, pero cuanto más te acercas al espejo más nítido se ve, y para el objetivo Montessori va perfecto.
Nosotros conseguimos nuestra lámina en Amazon, y nos sobra la mitad, así que si algunos papás de Lleida están interesados les vendemos la mitad por la mitad del precio.

Wenko 5108013500 – Lámina espejo recortable, de plástico, 58 x 150 cm, color plateado

¿Conocíais la importancia del espejo en el desarrollo psicomotor del bebé?
¿Estáis interesados en colocar un espejo?

4 respuestas a “La importancia del espejo y como hacer un espejo de seguridad DIY.”

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