Durante el embarazo el bebé consume calcio del cuerpo de su mamá para formar sus huesos, dientes, músculos y nervios y así mismo para tener un corazón sano.

 

Además el calcio interviene en poder tener unos niveles adecuados de coagulación y un buen ritmo cardíaco.

Es por ello que si durante el embarazo la mujer no realiza una ingesta suplementaria de calcio, el bebé lo tomará de los huesos de la madre, pudiéndole ocasionar problemas óseos en el futuro.

Antes, durante y después del embarazo, sobre todo durante la lactancia, están recomendadas 1000mg de calcio, que corresponden a 3-4 raciones de lácteos (un vaso de leche, yogurt, queso fresco, quesos desnatados, helados). En el caso de los helados o quesos con mayor nivel de curación hay que vigilar y reducir su consumo ya que aportan mucha grasa y algunos son muy fuertes para la embarazada haciendo las digestiones más pesadas, también hay que mirar que sean productos pasteurizados para evitar infecciones.

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Hay personas que como yo tienen una ligera intolerancia a la lactosa y no les sienta bien la leche o algunos derivados lácteos, en estos casos la alternativa es  recurrir a leche sin lactosa (leche a la que se le ha extraído la lactosa de venta en supermercados) o también aumentar el consumo de alimentos ricos en calcio.

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En mi caso durante el embarazo estoy consumiendo mucho sardinillas en aceite de oliva, ya que este tipo de conservan aportan gran cantidad de calcio en la espina y al estar en conserva la raspa queda totalmente blanda y comestible, así que me hago muchos bocadillos,  tostadas, ensaladas con  ellas o recetas como esta quiche, 2-3 veces por semana, para cenar.

 

Otro ingrediente que contiene muchísimo calcio es el sésamo o ajonjoli (las semillas típicas de los panes de hamburguesas) pero para aumentar su aporte este debe estar triturado, así yo elaboro semanalmente hummus o mutabal con crema de sésamo que es sanísima y nos garantiza el aporte de calcio. Y también lo incorporo en la elaboración de mis panes caseros o como acompañamiento a cremas de verduras.

Otros alimentos ricos en calcio que podéis incorporar a la dieta para combinar con los lácteos o sustituirlos son:

Verduras (espinacas, acelgas, col rizada y brócoli)
Frutas (naranja en zumo por ejemplo, kiwi, franbuesas e higos)
Legumbres (Judias blancas, garbanzos, lentejas y soja)
Pescados y mariscos (Sardinillas, salmón, lenguado, besugo, berberechos al natural, mejillones y gambas)
Otros (tofu, yema de huevo, frutos secos en especial el sésamo y las almendras).

Recordad de pinchar sobre las recetas nombradas, ya que os llevarán a mi blog gastronómico y podréis ver su elaboración

También existen vitaminas prenatales con contenido en calcio, puedes consultarlo a tu ginecólogo o matrona si crees que te resulta complicado ingerirlo en cantidades adecuadas a través de la dieta.

Recordad que seguimos con el sorteo de una increíble hamaca Babyjörn, pincha sobre la imagen para participar.

No descuidéis vuestro consumo de calcio, y si tienes cualquier duda o consulta no dudes dejarnos en comentarios o escribirme a mi correo electrónico.

Ánimo mamis y papis!!!! Hasta pronto!!!!

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