Hace unos días había preparado este recopilatorio para el día de la mujer, pero por cuestiones laborales y familiares no puedo salir a tiempo. Últimamente, la bimaternidad/bipaternidad nos deja muy poco margen, pero allá vamos.

Por Instagram compartí esto:

Yo noy soy igual que un hombre, ni igual que una mujer, ni igual que nadie, yo soy yo, soy diferente y merezco la misma dignidad y respeto que todos, como persona que soy.

Podemos parar y alzar la voz pero lo que no se para es la educación y los valores y modelos que transmitimos en nuestro día a día.
Que no quede en postureo.Con un día no podemos cambiarlo todo, revisemos nuestros pequeños gestos diarios, revisemos nuestras actitudes particulares en nuestro terreno más cercano: en la casa con la pareja, con nuestros padres, con nuestro círculo de amistades, en el terreno laboral y después miremos adelante hacia que sociedad queremos.
Mujeres y hombres, madres y padres caminemos juntos, de la mano, hacia una educación basada en el respeto sin condiciones de ningún tipo. Por nuestros hijos, por nuestra especie, por la sociedad que acogerà nuestras arrugas!
Si tocamos al niño, tocamos a la sociedad!!!


POR ESO, YO EDUCO EN EL RESPETO A LAS DIFERENCIAS, EN LA RIQUEZA Y LA COMPLEMENTARIEDAD DE LA DIVERSIDAD, EN EL RESPETO AL SER HUMANO SIN IMPORTAR SEXO, RAZA O CONDICIÓN!!!
YO EDUCO, COEDUCAMOS????


En mi casa y en mis talleres coeducamos!!!!
Gracias a mis padres que me me educaron con valores homogéneos en sus comportamientos, que me ofedcieron de manera natural las mismas oportunidades desestereotipadas…hoy mi pensamiento viene así de serie, si ellos lo hicieron tu y yo también podemos!!! Yo nunca me he sentido inferior al hombre porque he gestionado siempre mi respeto tal y como aprendí. Te sumas?

Estoy convencida que tenemos un gran papel para favorecer el respeto y la dignidad de nuestros niños sean como sean, y no perpetuar estriotipos sexistas. Educar en la autenticidad de cada individuo es la clave.

Hay muchísimos cuentos en el mercado sobre mujeres extraordinarias o ensalzando el papel de la mujer, pero creo que este tipo de títulos “sólo de niños” o “sólo de niñas”, no hacen más que seguir poniendonos en un camino contrapuesto y más si la mayoría de  familias sólo ofrecen estas lecturas a las niñas.

Es por eso que yo apuesto prioritariamente por cuentos que coeduquen en la diferencia de sexos, sin estereotipias, fomentando la diferencia de manera natural.

Aquí va mi recopilatorio para coeducar en valores sin que el género sea una barrera. Podéis ir a la opción de compra tan sólo con pinchar en la imagen.

Me llamo pecas Pecas. El protagonista se pregunta por qué hay juegos para niños y otros para niñas. Y cortes de pelo, colores, ropa y… incluso cuentos que son para niños y otros para niñas. En este cuento encontrará la respuesta.

Tipos duros (también tienen sentimientos). Una historia donde el amor se sitúa en el más importante de los superpoderes. Esta historia nos permite ver que hasta los tipos más duros y ls héroes también tienen sensibilidad: todos se emocionan, rien, lloran y expresan sus sentimiento. Un título lleno de color e ilustraciones originales..

No me gusta el futbol (+4 años), un cuento para motivar a los niños a respetar el ser diferente. Porque es lícito que no nos guste lo esperado, la vida misma.

La mitad de Juan (+4 años). A Juan le gustan las muñecas, su camiseta rosa y los cuentos de princesas pero todos se burlan de él y le dicen que “son cosas de niñas”. El problema es que cuando entierralas cosas  el jardín se siente vacío por dentro… ¿Cómo resolverá el problema?.

Rula busca su lugar (+4 años)  la familia de Rula tiene muy claro su futuro: casarse bien, hacer el desayuno, cuidar los niños,… Pero ella no se conforma con eso, quiere algo más. Gracias a los libros descubrirá un nuevo destino para ella Este cuento es muy revelador y nos pone en manifiesto que aún hoy en día en el mundo hay muchas mujeres que viven marginadas por el hecho de ser mujeres.

La niña de rojo (+9 años) una caperucita en versión moderna que permite hacer una reflexión y crítica a la sociedad actual y al consumismo. La ciudad se presenta como un lugar salvaje, donde los peligros acechan a cada esquina.

Billy y el vestido rosa. (+6 años). Billy se despierta una mañana convertido en chica, se va al colegio con un vestido rosa y observa como sólo el hecho de llevar un vestido rosa cambia las actitudes de la gente ante su persona. Gran reflexión para dialogar con los pequeños.

La peluca de luca (+4 años).  Luca decide ir un día al colegio con una peluca de pelo largo y flequillo recto. Todos se ríen  de él, pero él no lo entiende: ¿quién decide que una peluca es de niño o de niña?, ¿por qué debería quitársela si no hace daño a nadie?, ¿qué hay de malo en parecer una chica?. Un cuento para reflexionar conjuntamente con los niños.

¿Quién ayuda en casa? (+6 años) Pablo y su padre llegan a casa por la tarde se sienten muy cansados. Por eso se acomodan en el sofá y se ponen a ver la televisión mientras la madre les trae la merienda y la cena. Pero la mamá, Rosa también está cansada como ellos. Un cuento para fomentar la cooperación doméstica.

Elenita (+5 años) Elenita quiere ser sopladora de vidrio, como su papá. Pedro, su padre, no quiere ni oír habalr de ellos. Elenita tendrá que emprender un viaje lleno de aventuras para conseguir su sueño.

Rosa caramelo (+5 años) una manada de elefantes cuyas crías hembras solían permanecer encerradas y comer sólo anémonas y peonías para lucir una piel bonita y rosa. Un día llego la elefanta Margarita y les descubrió el camino de la libertad y de la igualdad.

¿Las princesas usan botas de montaña? (+3 años). Un cuento para los más pequeños que nos da un claro mensaje de aceptación de uno mismo y sobre la necesidad de empuje para ser persistente en la consecución de las metas.

El monstruo (+6 años) Un libro útil y escalofriante para trabajar la violencia de género y el maltrato, sin siquiera nombrarlo.

Colorina, colorada, ya no quiere ser un hada. (+6 años). Lo puedes leer AQUÍ.

Un cuento que contienen 6 preciosas historias sobre gente real, financiado por un grupo de mujeres chilenas nos ofrece unos relatos de la vida misma que rompen roles de género.

Caballero o caballera, lo sabrás a la primera (+6 años). Un cuento para aprender sobre la tolerancia, la solidaridad, igualdad de oportunidades entre sexos, familia, respeto a los mayores, tradiciones y culturas.

Oliver Button es una nena. (+6 años). Oliver es un niño al que no le gusta jugar a lo que se supone que tienen que jugar los niños. Prefiere otras actividades que, aunque la mayoría no se consideran exclusivamente femeninas, pero al no ser “las típicas masculinas” es considerado como un bicho raro tanto  por los compañeros del colegio, como por sus padres.

El libro de los cerdos (+9 años)La señora Cerda tenía que hacerlo todo en casa: fregar, cocinar, pasar la aspiradora…; hasta que un día se cansó de trabajar para el señor Cerdo y sus dos hijos.

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¿Te unes a la coeducación con alguno de esto cuentos?
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