Después de unos días de reflexión y de ligera parada en la web vengo con una receta sana y deliciosa para toda la familia.

El objetivo de esta receta además de la degustación es incluir a los niños en la cocina y hacerles partícipes de los procesos de elaboración.

Una de las máximas Montessori es fomentar la autonomía en los niños y en la cocina, como os expliqué en este completo post sobre materiales de cocina, es una de las áreas donde los niños pueden desarrollar muchísimas destrezas manuales, adquirir el sentido del orden, las matemáticas, la paciencia, la motivación interna y el placer del propio proceso en sí.

Hoy os animamos a preparar estos deliciosos polos de sandía para afrontar los días de calor que aún nos quedan.

Veréis que son muy fáciles de hacer, ideales para empezar con los niños más pequeños. Mi hija tiene 3 años y desde Junio que los empezó a hacer ahora se maneja con total autonomía.

Además como veréis en la receta están elaborados en casi su totalidad con fruta 100%, así que estaremos contribuyendo a unas refrescantes y deliciosas meriendas de verano. Nosotros somos muy fans de la fruta tal cual, pero cuando el calor aprieta esta idea es estupenda.

Además, en la propuesta que os traemos, al jugar con los colores del kiwi, la leche de almendras y la sandía conseguiremos un resultado visual muy parecido a las capas de una sandía.

Veréis que es un proceso que requiere varios pasos, todos ellos muy divertidos y que favorecen la concentración y también la espera.

Aunque estemos ya dando los últimos coletazos al verano, nosotros hemos dado caña a esta paleta de polos durante todo el año preparando también otras ricas opciones.

Abajo os dejaré el material utilizado para que podáis conseguir una óptima secuencia para favorecer la autonomía del niño.

Tengo pendiente enseñaros nuestra cocina Montessori, hace un año que os la enseñe por Instagram y frecuentemente veis allí a È metida en harina, pero en cuanto pueda conseguir un poco de tiempo le dedicaremos un post completo.

Recordad que las inscripciones para el taller online de adaptación escolar “Acompáñame a empezar la escuela” siguen abiertas y en el encontrarás un montón de recursos para ayudar a tu hijo a afrontar esta situación nueva, muchas familias ya lo están poniendo en práctica.

Puedes ver toda la información AQUÍ.

Animaos a hacer estos politos que lo vais a gozar.

RECETA POLOS SANDÍA

Ingredientes

  • 200-300g de sandía
  • 2 kiwis
  • Un vaso de leche de almendras (100-150g)
  • Nibs o pepitas de chocolate negro 80% cacao (opcional)

Preparación previa del adulto en de la actividad al estilo Montessori

  1. Cortar la sandía en cuñas pequeñas (con o sin piel depende de la destreza del niño) y disponerlas en un plato.
  2. Pelar el kiwi y disponerlo en otro platito.
  3. Verter la leche de almendras en una jarrita
  4. Disponemos en una bandeja todos los ingredientes en orden en el extremo izquierdo de la bandeja colocados de izquierda a derecha según su orden de utilización: sandia, kiwi y leche.
  5. En la parte inferior colocamos una tabla de cortar y a su derecha un paño sobre el que reposará el cuchillo de verduras.
  6. Colocamos también en la bandeja dos bols y dos jarritas pequeñas.
  7. Preparamos un folio dónde aparezcan las ilustraciones del orden que debe seguir el niño. En niños que sepan leer se pueden acompañar las ilustraciones con texto.

Elaboración.

Para que el niño pueda realizar esta receta al estilo Montessori lo ideal es que allá recibido presentaciones previas de cada proceso por separado y que haya podido repetirlo en varias ocasiones y tenga un buen desarrollo de cada habilidad necesaria (hacia los 3-3,5 años la mayoría de los niños con una educación Montessori estarían preparados). Saben verter, cortar, trasvasar, insertar y limpiar con una buena autonomía. Recomendamos que siempre el adulto este presente en los momentos de elaboración de las recetas.

  1. Cortar la fruta en trocitos pequeños y depositarla nuevamente en los bols. Limpiarse y limpiar la zona de trabajo y retirar las herramientas a un cubo para su posterios lavado.
  2. Introducimos los trozos de la sandía en la batidora (con pinzas o con la mano, según destreza del niño), apretar el botón unos segundos y triturarla hasta hacerla líquida, vertemos el zumo de sandía en una jarrita.
  3. Introducimos los trozos de kiwi en la batidora (con pinzas o a mano) y repetimos la misma operación.
  4. Retiramos los platos sucios, la batidora y las pinzas al cubo de limpieza y volvemos a repasar la zona de trabajo.
  5. Colocamos en orden las jarritas de izquierda a derecha: sandía, leche y kiwi.
  6. Marcamos cada cavidad de los helados por fuera hasta 2/3 de su capacidad con un poco de washi tape por fuera y enseñamos al niño que debe verter hasta allí (para niños con cierto autocontrol a partir de 3,5 años aprox). El niño vierte el líquido de sandía en cada cavidad hasta la marca. Introducimos el molde de polos 30 minutos en la nevera, marcándolo en un temporizador que pite.
  7. Vertemos la leche de almendras para que visualmente quede un centímetro de grosor, volvemos a meter en el congelador por un mínimo de 30 minutos.
  8. Finalmente vertemos el zumo de kiwi y introducimos unos 30 minutos en el congelador. Sacamos el monde e insertamos los palitos en los agujeros (ojo, no los metáis hasta el fondo, deben quedar a unos 3cm de fondo). Dejamos que descongele un mínimo de 4-5 horas.
  9. En una bandeja con un poco de fondo vertemos agua caliente y en ella introducimos el molde congelado durante unos segundos, tiramos de los palitos y desmoldamos nuestros polos. Ya están listos para comer o envolver en papel del film, para guardar de manera individual para el momento deseado.

Material utilizado

Paleta de helados

Cuchillo

Batidora

Temporizador

 

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