Cuando me licencié en Psicología
una de las áreas en las que me especialicé fue en la influencia que tenían las
TIC
(tecnologías de la información y la comunicación) en la psicología de las
personas.
Entre ellas, investigué en cómo incidían en el desarrollo infantil, y es sobre esta
última sobre la cuál os voy a hablar hoy.

Si bien es cierto, las TIC nos
proporcionan números ventajas
, nos hacen la vida más fácil y nos permiten
llegar a ejecutar actividades impensables con relativa facilidad a a golpe de
click, cosas que no eran posibles antes de entrásemos en la actual era digital.
Pero no es oro todo lo que
reluce,
esas tecnologías que nos acompañan en nuestro día a día (móviles,
tablets, portátiles, televisiones, etc…), son una potente arma de doble filo, y
más, cuando las personitas que están expuestas a ellas son niños en pleno
proceso de desarrollo. Es de vital importancia un consumo responsable y consciente
de estas tecnologías para realmente poder provechar todos sus beneficios, y no
vernos salpicados por sus numerosos perjuicios.
Me gustaría que si has llegado
hasta aquí te animes a leer el artículo completo
, independientemente de cuál es
el papel que estás teniendo en tu familia en cuanto a las TIC,
ya que no se
trata de juzgar a nadie, sino poner sobre la mesa una información importante que
quizás no conoces y que seguramente yo si no fuera psicóloga y no me hubiera
especializado en esta área también desconocería.
Cuando voy por la calle o estoy
en algún sitio a  menudo veo niños menores
de 3 años visualizando películas o dibujos animados en móviles y/o tablets, es
una imagen muy común de hoy en día. Muchos niños que comparten actividades con
mi hija son consumidores de dibujos animados en televisión y muchas veces se usan en los momentos de las comidas y también se
entiende como algo de lo más natural, pero a mi me resulta terriblemente alarmante.
La neurociencia hoy en día, nos permite conocer datos que hasta ahora no sabíamos sobre el funcionamiento del
cerebro, y en concreto sobre el desarrollo cerebral infantil.
Como padres, es lícito
poder necesitar ciertos momentos de descanso de nuestros hijos, son una gran
responsabilidad y es normal necesitar ciertos paréntesis de desconexión. Cuando
eso pasa, y la energía desbordada de nuestros pequeños no nos permite seguir su
ritmo con todas nuestras fuerzas, es muy fácil caer en las redes de las TIC como
recurso para “que estén entretenidos”. Y cuando un pequeño menor de 3
años está expuesto a las TIC parece realmente concentrado de una manera muy
rápida, está absorto en todos los estímulos que pasan delante suyo. Pero, no
debemos dejarnos llevar por las apariencias y confundir este hecho externo de
ver al niño quieto e inmóvil, con momentos de concentración constructiva para su
desarrollo.
Como te comentaba, si en tu caso
tu hijo menor de 3 años está expuesto durante el día a las TIC, no es momento
de flagelarte o dejar de leer, sino de saber más sobre el tema y tener
suficientes recursos por si deseas gestionarlo de otro modo.
Muchos papás y centros educativos
infantiles creen que incorporar las TIC en los niños menores de 3 años les
beneficiará más que sí se les acercan más tarde las tecnologías, con el mensaje
de que no hay tiempo que perder
. Pero no podemos negar que nuestros hijos están totalmente rodeados de TIC y aunque no las usen están
viendo gente utilizarlas e inevitablemente las están tomando como modelo. Estas
tecnologías son tan fáciles e intuitivas que una inmersión temprana no tiene la
más mínima importancia en un beneficio
. Por poneros anécdotas que seguro que
vosotros conocéis similares, mi madre con 50 años ha llegado a utilizar las TIC
tan bien como yo y la bisabuela de È con 93 años utiliza pc y lo usa casi mejor
que yo, por eso son tan facilonas que no es necesarios usarlas cuanto antes
mejor.
Por otro lado sabemos que en los
3 primeros años de vida el niño necesita estímulos reales, poder tocar, sentir
con los 5 sentidos todo lo que le rodea, para él es tan alucinante y tan
maravillosa la realidad
que no necesita imágenes en pantalla que sólo le
estimulan vista y oído, el niño necesita ponerse en acción y tocar para generar
una potente red neuronal que repercuta en el aprendizaje
y en su correcto
desarrollo. Necesita cultivar el asombro como decía Catherine L’Ecuyer en el libro que os recomendé aquí.
Asimismo, sabemos que el niños hasta aproximadamente los 15-18 meses
no comienza a mostrar los primeros indicios de abstracción
, es decir poder
pensar en cosas que no son reales, como por ejemplo relacionar una fotografía
con un objeto real como os expliqué aquí.
Esto que hoy en día confirma la
neurociencia, Maria Montessori ya lo había dejado escrito en sus
investigaciones, así como la importancia de los 6 primeros años de estar en
contacto con la realidad ya que las imágenes fantásticas,
como por ejemplo de
cerditas que hablan, ratitas que se visten o cualquier otro tipo de dibujos
animados que no sean representaciones de la realidad, lo único que provocan en
niños menores de 6 años es una importante confusión
ya que su desarrollo
cerebral aún no está preparado para ello y a lo que pueden llegar es a no saber
diferenciar la realidad de la fantasía. 

El niño en los 6 primeros años necesita tener un buen conocimiento de si mismo que se logra en contacto directo con su entorno real de dónde toma sus referencias para contextualizarse. El hecho de verse inmerso en espacios irreales, va a retrasar un
tiempo de oro en las conexiones neuronales y en su autoconocimiento, cosa que se puede conseguir
experimentando con objetos y situaciones reales, tranquilos ya habrá tiempo para la fantasía, todo tiene su momento…
También sabemos que el cerebro de
un niño puede conseguir alta concentración con pocos estímulos, de hecho en la
pedagogía Montessori todos los materiales aíslan una sola dificultad y su objetivo es que el niño consiga entrenar y desarrollar su concentración plena
. Cuando un
niño esta expuesto a las TIC está sometido a una inmensa cantidad de estímulos por
minuto a una gran velocidad que su mente no es capaz de procesar y no puede llevar a cabo esa concentración necesaria para generar fuertes conexiones entre las neuronas.
 No sé si habéis visto a algún niño cuando se
le apaga la pantalla, pero la consecuencia es una estado de histeria bastante
importante. Y es que las TIC generan irritabilidad, baja tolerancia a la frustración y adicción, sino intenta contestar esta pregunta,
¿sientes cierta ansiedad cuando sales de casa sin teléfono móvil? ¿cada cuándo
miras tu móvil?
Y es que las tecnologías usadas a estas edades influyen negativamente en el autocontrol, y la concentración que son las bases principales para un correcto y sano desarrollo. En adultos sucede lo mismo si las utilizamos de manera poco responsable.
En las escuelas Montessori, antes
de los 6 años, los niños no usan la tecnología,
será a partir de los 6 años
cuando comienzan a utilizarla con algunos objetivos muy concretos, como búsqueda
de información.
Los hijos de los más importantes
personajes de las TIC como los hijos de los fundadores de Google, Apple o Microsoft
evitan que sus hijos manipulen las TIC
i en Silicon Valley existe una escuela
dónde los niños no tienen contacto con las tecnologías en su educación.
Ante todos estos hallazgos, algo
nos dice que debemos tener especial cuidado con la exposición de los menores de
3 años a las TIC y explorar otras alternativas que serán mucho más productivas
para ellos.
En mi casa no vemos la tele
mientras mi hija está despierta, tampoco tablets y limitamos el uso de smartphones y no tenemos ningún trauma, vivimos divinamente
y podemos disfrutar de otros planes mucho más creativos y que  provocan mucha concentración y nos permiten trabajar el mindfullness familiar y que favorecen el autocontrol. Algunas de las alternativas que utilizamos los podéis ir siguiendo en el blog en el apartadoMontessori y ponerlos en práctica. Ya sabéis que en Instagram y Facebook cómo “Mamilatte” también encontraréis varias ideas de nuestro día a día en el que las TIC no
tienen lugar, muchas de las actividades tienen que ver con las actividades cotidianas de vida práctica en la que el niño canaliza su energía, experimenta, se concentra y aprende a tomar control sobre sus impulsos.
A continuación os dejo una conferencia de un compañero de profesión , Álvaro Bilvao, que es un auténtico crack y que desde la visión neurocientífica explica muchas de estas cosas. Espero que os guste.
Os animo a que acompañéis a vuestros hijos sin tecnologías ,sobre todo si tienen menos de 3 años y que a partir de hay hagáis una gestión responsable y sostenible de calidad y cantidad. Os puedo asegurar que se puede vivir sin usar las TIC en la crianza, como padres sois suficientemente potentes para no depender de ellas, valoraos, vuestro potencial el muy grande!!!! Probadlo!!!

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