Cuando educamos a nuestro hijos a menudo ponemos énfasis en la parte cognitiva, pero el componente emocional es el gran olvidado. 
Nos cuesta expresar y gestionar nuestras emociones, son nuestro caballo de batalla y no debemos olvidar que como adultos somos un referente para nuestros pequeños, así que tenemos una oportunidad única de trabajarlas junto con ellos y salir muy beneficiados en nuestro camino por la vida.
Ya hemos hablado sobre la necesidad de trabajar las emociones desde la infancia, ya que hoy sabemos cuan de importantes son para que un niño se convierta en una adulto estable y psicológicamente sano.
Podemos trabajar las emociones de muchas maneras para que nuestros hijos aprendan a identificarlas y ponerles nombre y una de las mejores formas de hacerlo es a través de los cuentos.
En el post de hoy os traigo dos cuentos muy interesantes para este fin de la autora, divulgadora y todo un referente en inteligencia emocional en nuestro país, Elsa Punset.
E. Punset ha escrito una colección de la editorial Beascoa llamada “El taller de las emociones” y compuesta por una serie de ejemplares.
Cada libro de la colección versa sobre una emoción en la cual los protagonistas Alexi, Rasi y su perro Rocky se ven inmersos en intrépidas aventuras de la vida cotidiana que les permitirán descubrir y gestionar sus emociones gracias a su entrenador emocional, la gaviota Florestán.
Nosotros ya hemos podido leer el libro sobre autoestima y sobre la gestión de los miedos y contienen mensajes estupendos para poder poner nombre a las emociones, calmarlas o transformarlas.
En “Los atrevidos en busca del tesoro”, los protagonistas se embarcan en una misión de rescate para indagar dónde se esconde el mejor secreto del mundo, que a veces no se encierra en ningún otro lugar que dentro de uno mismo y permite conseguir mejorar la autoestima.
El “Los atrevidos dan el gran salto”, los niños del cuento aprenden formas de cómo identificar y enfrentarse al miedo y ser valientes a través de un plan “antimiedo”.
En ambos casos, al final de los libros podemos encontrar una guía útil para los padres a través de la cuál aparece una explicación de la emoción y recursos de cómo ayudar a nuestros hijos a gestionarlas. Incluye también una caja de estrategias y una propuesta para poner en práctica todos lo aprendido a través de la historia.
Los libros están acompañados de unas preciosas ilustraciones de Rocio Bonilla y están recomendados a partir de 4 años, ya que las historias tienen una narrativa larga y un hilo bastante estructurado y fácil de seguir para los niños a partir de preescolar.

¿Conocíais esta colección de Elsa Punset?

¿Qué os parece como ideas para regalo de Navidad?


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