Desde que empezó el frío en
octubre hemos ido acarreando algún que otro constipado, en nuestro caso ha sido
compartido, mamá y bebé, bebé y mamá.
Para ser exacto 5 recaídas nada
más y nada menos, así que creo que puedo hablar con propiedad sobre este tema.
En mi entorno me encuentro con
muchas madres que no saben qué  hacer
cuando el bebé esta constipado y enseguida se alarman y salen corriendo al
médico.
Desde aquí os quiero dar mi
aportación como enfermera y madre.
Ante todo, tranquilidad, lo
principal es vigilar si el bebé cursa con fiebre de más de 37,5ºC, en ese caso
si que es preciso acudir al centro de salud para una valoración de vuestro
pediatra, evitando las horas de mayor afluencia.
Si no tiene fiebre, calma, vamos
a observar al bebé, no os precipitéis porque acudir al centro de salud, asistiendo
allí con las defensas bajas estamos poniendo en riesgo a nuestro bebé y lo
estamos exponiendo a muchos virus pululantes en los centros de salud, y si no
hace falta, pues no hace falta.
Normalmente los dos síntomas más
preocupantes del resfriado son: mocos y tos.
Ambos síntomas son una reacción
normal y natural de protección de nuestro cuerpo, así que aunque nos molesten,
son necesarios como barrera ante infecciones, así que vamos a quererlos un
poquito más ahora. Además esos constipadillos que tienen están ayudando a
generar defensas para un futuro, así que aunque son bastante molestos pensemos
que tienen un objetivo inmunizador y en principio el resfriado se va a ir sólo en cuestión de días.


¿Qué hacer ante los mocos?

Hay millones de teorías para
esto, yo os voy a dar la mía como profesional como madre.
Hay dos tipos de mocos, los que
salen solos, esos ya están bien, porque no les tenemos que hacer nada más que
dejarlos salir y limpiar la naricilla del bebé para que no se le airee la piel
y esperar unos días a que pase el propio proceso catarral.
Y luego están los que no salen,
esos en los que tu bebé hace ruido al respirar, le cuesta mamar y hace ruidos
como ronquidos, ¿qué hacemos con esos?
Como os comentaba la mucosidad nasal es un mecanismo de
defensa que nuestro organismo pone en marcha para evitar males mayores
, es
como hacer saltar la alarma cuando se acerca un ladrón para que nos entendamos,
pero muchas veces esa alarma los disuade de entrar, verdad? Pues con el moco
pasa tres cuartos de lo mismo, pero debemos vigilar como se comporta en textura
y actuar desde el principio para evitar males mayores.
Yo soy partidaria de hacer lavados nasales, ya que como en
general el bebé, sobre todo los más pequeños no saben sonarse. Si hacemos
lavados nos aseguramos que el moco está  siempre fluido i no se seca ni se hace denso
(esto podría ser signo de complicación hacia una posible infección de las vías
respiratorias, así que vamos a vigilar que el moco sea clarito, como clara de
huevo, si es verde, conviene valorarlo también en pediatría).
Para realizar el lavado nasal
podemos utilizar el Rhinomer bebé o
similares
, ya que la presión que hace es muy suavecita, se pueden realizar tantos lavados como sea
necesario
, nosotros solemos hacer entre 2 i 4 en cada orificio, según lo tapada
que esté.

También se puede utilizar suero salino y una jeringa pequeña sin aguja e
insuflarle 5 ml
de suero en cada orificio a una presión suave. Por eso yo
prefiero el Rhinomer en los más bebés.
A la hora de hacer el lavado
nasal os recomiendo que lo hagáis con el
bebé semisentado o apoyado sobre vosotros en vertical o semivertical
, ya
que si lo hacéis en horizontal (tumbado), aunque tengáis la precaución de girar
la cabeza del lado contrario al orificio que lavéis hay riesgo de que el moco
se vaya al oído y le provoque una otitis temprana.
Si no lo habéis hecho nunca,
ayudaros de vuestra pareja, porque al bebé no le va a gustar y se va a mover
mucho y llorar, pero es necesario y es un momento rápido, se lo explicáis al
bebé.
Otra de las cosas que recomiendo
es que la casa este humidificada, ya
que el ambiente seco y las calefacciones no ayudan mucho a mejorar el proceso
catarral, poner unos recipientes con agua al lado de la calefacción o un humidificador como esté del que os
hable de Pranarom le va a ir muy bien.
Otro remedio casero que va de
cine es preparar una bañera de bebé con
agua calentita y una tacita de café de sal yodada y bañar el bebé durante 7-10
minutos
, mojándole la naricita de vez en cuando con el agua salada, esto es
mano de santo, os lo aseguro. Lo podéis hacer también los adultos pero con un
kilo de sal en la bañera. Esto lo descubrí gracias a nuestra osteópata Meri de
la que pronto os hablaré y la verdad es que va fenomenal.

Tened también en cuenta el ventilar las habitaciones, 5 minutos
son suficientes, para renovar el aire
y si hubiera virus dejarlos marchar y no darles condiciones optimas para
multiplicarse.

Para facilitar la respiración y
la apertura de las vías respiratorias os recomiendo también un pequeño masaje de pecho y espalda con el
Pranabebé Respiración fácil
que actúa como un vicksvaporoup para bebés,
podéis ver AQUÍ las indicaciones de uso.
Si el bebé tiene mucosidad en el
pecho y le oís al estornudar, se pueden hacer sesiones de clapping en osteopatía, las cuales ofrecen una mejoría rápida
e importante.
Desde mi punto de vista no es muy recomendable utilizar el
aspirador nasal de manera mecánica
cada vez que hay mocos de este tipo,
sólo lavados y los remedio comentados. El aspirador sólo si has hecho todo lo anterior y el bebé está muy tapado y quieres
ayudarle un poco, pero el aspirado tiene que ser muy suave y de poca cantidad
,
sino podríamos lesionar la mucosas de la nariz y hacer alguna herida o provocar
efecto rebote y que desarrolle más moco para prevenirse.

En cuanto a la tos, igual que el
moco es otro mecanismo de defensa para sacar algo que molesta en la mucosa o
cuando está irritada, si la tos no cursa con sonoridad mucosa en el pecho, hay
que aumentar las tomas de lactancia para tener la garganta húmeda o ofrecerle
agua, ambas cosas también irán bien para la mucosidad.
Si no tiene fiebre yo tampoco soy
partidaria del paracetamol, pero observar, vosotros conocéis a vuestro hijo mucho
mejor que ningún médico, si veis un comportamiento diferente al habitual y que
no remite con remedios caseros, podéis llevarlo a visitar por un especialista
para quedaros más tranquilos.

Espero que mis consejos os sirvan
de ayuda, y no desesperéis, poco a poco y con paciencia los resfriados de los
pequeños también se van con los días.

Cualquier duda no dudéis en dejarla en
comentarios o por mail en hola.mamilatte@gmail.com

Una idea en “¿Cómo actuar ante el resfriado del bebé?”

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