Cuando una familia se plantea por primera vez el porteo y no lo ha vivido de cerca, pueden existir una serie de prejuicios ya que nuestra sociedad aún no está del todo habituada a esta forma de crianza tan de siempre.

Yo pensaba que este método ya no causaba mucha impresión, pero desde mi experiencia he podido comprobar que aún atrae las miradas curiosas de muchos viandantes.
Es por eso que a veces a la hora de decidirse por el porteo como opción de crianza pueden surgir algunas dudas que nos hagan tirarnos para atrás o mostrar cierta inseguridad.
Muchas, muchas, muchas de esas inseguridades están mitificadas. Hoy después de 5 meses de porteo con mi bebé os puedo dar una opinión formada que me hubiese gustado tener cuando me asaltaban las dudas con das sobre esta opción o sobre pequeñas excusas con las que me he encontrado con madres cercanas, que tras haberse comprado un portabebé y haber elegido esta opción se echaban para atrás y lo dejaban aparcado porque encontraban algunas incomodidades.
A veces sólo es necesario un cambio de chip, una mente abierta, una mano amiga que te diga lo que hay y que te reafirme que tanto tú como tu bebé, sois capaces de disfrutar del porteo como una de las opciones de crianza más satisfactorias para ambos. Entre otras muchas ventajas que ya comentamos portear refuerza el vínculo afectivo, además de dar a la mamá, al papá o al porteador en cuestión mucha independencia para realizar actividades o tareas con el bebé.
Es importante un conjunto de cosas a tener en cuenta previamente al porteo como: conocer sus beneficios, como hacerlo de manera segura, cómo elegir el portabebé que se ajuste mejor a tus necesidades y lo más importante tener voluntad de hacerlo. 
Una vez tienes a tu bebé delante y a tu portabebé adaptado a ti, sólo se necesita portear. Y al igual que a caminar se aprende caminando, a portear se aprende porteando. Y eso sí, con una buena dosis de humor ante comentarios de las “viejecitas” de turno o las miradas indiscretas.

Ahora vamos con a desmontar esos mitos sobre porteo:
“Me cuesta ponerlo, qué engorro”: respira!, el primer día, como en todo, no es fácil. Tienes varias opciones: léete de arriba a abajo el manual de instrucciones de tu portabebé, pregunta a otros padres que utilicen el mismo, busca opiniones en blogs y foros o solicita ayuda de una asesora de porteo.
Lección número uno: si puedes, los primeros días recurre a que te ayude el otro papá a colocarte el portabebé y al bebé las primeras veces parece que te falten manos, es normal!!!
Yo no tuve la suerte de poder contar con ayuda constante de mi pareja, pero sí tenía un señor espejo al que recurría las primeras semanas al colocarme el portabebé y al poner a mi pequeña dentro, antes del mes lo tenía dominado y ya lo podía hacer sin espejo. Si yo pude, tu también puedes!!!
Nos miramos al espejo para colocar nuestro portabebé correctamente
“Da mucho calor”: la mayor parte del calor que va a sentir el
porteador es la desprendida por el propio cuerpo del bebé, no obstante si tu
bebé nace en verano, como fue mi caso, recomiendo aquellos portabebés que sean
más transpirables como los fulares elásticos o las mochilas de cáñamo. Estas son ideales si tu bebé nace en épocas de calor.

Fular elástico

“El bebé pasará frío”: el calor de tu cuerpo mantiene estable la
temperatura del bebé, así que si vas a portear en invierno de lo único que
tienes que preocuparte es que las piernecitas, los brazos y la cabeza de tu bebé vayan
bien abrigadas, además, en el mercado existen cobertores para portabebés que
son una extensión de tu abrigo. 

Cobertores de portabebé para ir calentitos

“Es que se le cae la cabeza y ahí no se aguanta”: todos los
portabebés ergonómicos  están diseñados
de forma que su cabeza pueda reposar sobre la tela o en una capucha, no
obstante hay algunos portabebés que son más aconsejables para los recién
nacidos que otros.

Cabecita protegida para los más pequeños

“Me va a destrozar la espalda y me
carga las lumbares”:
si tu portabebé es ergonómico, esto es imposible, mira que
el portabebé que eliges contenga ajuste en los hombros (tirantes), ajuste en la
espalda (ajuste entre los tirantes o hacia la espalda) y ajuste en la cadera
(mediante un cinturón completo tipo faja).
Un buen porteo asegura una buena
salud de tu espalda, mucho más que malas posiciones de coger al bebé en brazos.

Adoptamos mejores posturas porteando que cogiendo en brazos incorrectamente.

Eso es sólo para un ratito: qué va, puedes portear tantas horas
como queráis ambos, si el portabebé es ergonómico no hay contraindicación al
respecto.

El porteo no tiene cronómetro.

“Mi bebé no quiere ir mirando hacia mi, se aburre, lo quiere ver todo”:
ciertamente, en determinados momentos de su desarrollo evolutivo el bebé quiere
explorar mundo, pero en los primeros 6 meses el bebé está a gusto en entornos
acogedores, donde se sienta cobijado como en el vientre materno, y cuando van
pegados a ti, suelen estar muy relajados y dormirse. A veces, son más nuestros
prejuicios los que nos llevan a este mito ( a mi me paso más por mis miedos que
por otra cosa, pero hice un cambio de chip en mentalidad y soy porteadora
habitual desde hace 5 meses y deseando alargarlo lo máximo posible, hasta que camine al menos y pudiendo alargar hasat los 2-3 años en momentos puntuales). Es verdad que
cada bebé es un mundo, pero en general la mayoría de los bebés que son
porteados de manera habitual y cuyo porteo es seguro y están bien ajustados no
tendrían por qué tener este problema.

Cuando tu te sientes bien porteando, tu bebé también irá encantado.
“Son muy caros”: en el mercado existen portabebés de toda gama de
precios y características manteniendo las condiciones de seguridad comentadas.
El precio se debe a los materiales utilizados, los medios de ajuste y la
calidad del diseño, así  que hay que
hacer una valoración global de todo ello en el momento de decidirse. También
existe la posibilidad de hacer con un portabebé de segunda mano que esté en
buenas condiciones, yo tengo una buena experiencia en este aspecto y uno de mis portabebés es de segunda mano.

Adapta tu elección a tus necesidades económicas.
“No veo claro comprar un portabebé solo para unos pocos meses”: debes
mirar las indicaciones del fabricante, pero muchísimas mochilas o portabebés
ergonómicos del mercado admiten desde los 3,5 kilos de peso hasta los 15-20
kilos (3 años de edad aproximadamente). Evidentemente hay bebés y papas que de
mutuo acuerdo deciden dejar de portear antes o después, ya que el paso a la
bipedestación puede cambiar las preferencias por este medio de transporte del
bebé.

Los portabebés pueden aguantar el peso de los más grandecitos.

“Para pasear con el cochecito ya me vale”: sí puedes pasear a tu bebé
con el cochecito, pero no te extrañes si llora desconsoladamente durante los
dos o tres primeros meses. Recuerda que lleva 9 meses en el vientre materno
pegadito a ti, por lo que cuando va tan alejado en un capazo o silla puede
sentirse abrumado, en cambio, el portabebé nos ayuda a que el bebé haga una
transición mucho más lenta y segura a la eterogestación (el exterior).

El portabebés no sólo es para
pasear, te permite tener mucha intependencia en las manos, por lo que puedes
llevarlo en casa mientras haces las tareas del hogar, mientras estás comprando
en el mercado o cuando quieres asistir a algún evento algo masificado sin
chocar tu sillita con todo…. 
El portabebés te permite hacer las tareas del hogar y muchas más.

Además, tu bebé va a estar más relajado que solito
en una silla, moisés o hamaquita. Cuando lo pruebes y veas sus efectos, no
querrás despegarte de él. Yo paso la mopa, cocino o voy a comprar con mi bebé
en porteo, también, lo utilizo cuando ella está más nerviosa y tiene sueño como
método para dormir (el ligero balanceo, el contacto con mi cuerpo hace que en
menos de 5 minutos caiga rendida).

Pronto os hablaré sobre tipos de portabebés para que podáis encontrar aquel que se adapte mejor a vuestras necesidades y os hablaré de mi experiencia con 3 tipos de portabebés distintos.
Espero que esta pequeña guía os ayude para entender mejor algunas situaciones de porteo.
Bueno y con esto, ¿aún os queda alguna duda para decidiros por portear al bebé?
Y tú que tienes el portabebé muerto de la risa en un cajón, ¿te animas a darle una segunda oportunidad?

5 respuestas a “Desmontando falsos mitos del porteo: abajo esas excusas”

  • Hola Clara. Yo tengo el Ergobaby y, la verdad, los tres estamos encantados. Al principio era un poco engorroso con el reductor para recién nacidos pero, desde que no lo necesitamos, es comodísimo. Marta suele dormir ahí la última siesta del día. Le encanta y, a nosotros, llevarla pegadita a nuestro cuerpo. De hecho, cuando se despierta, suele quedarse la mar de tranquila mirándolo todo desde su "posición privilegiada". No la llevamos siempre en porteo pero sí todos los días.

  • Que maravilla tu post! Me vino como anillo al dedo despues de mi decision de ser mas activa con el portabebes. Como tu mencionaste, mis miedos tambien me hacian evitar usar este objeto que facilita hacer muchas cosas. Muchas gracias! Ando buscando cobertores para el invierno y como mencionaste cambio mi chip y salgo con mi nino portandolo en temperaturas con menos grados �� muchas muchas gracias!!!

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